viernes, 27 de noviembre de 2009

Decreto





¡Anhelo, sacude las cadenas que confinan mi leso corazón,
custodiado por la nostalgia, carcelera de mis emociones!
¡Apela mi sentencia perpetua a este encierro de pasiones,
que enloquece al amor olvidado por sueños de esperanza!

Me arrastro en el claustro y ahogado en llanto de penumbras.
Lágrimas humedecidas de recuerdos lastimeros,
que extirpan trazas de dolor enjugado en sangre,
palidecen mi piel del amor ausente en mis días de soledad.

Enloquece mi destino lejano y abrumado por el deseo de su aroma.
Me visitas en tinieblas. me mortificas hasta el cansancio,
abandonado, abatido, herido, cuadripléjico de ilusiones
por obtener la voluntad de otra existencia que ampare mi aliento.


José M. García Velazquez © 2009






9 comentarios:

Alicia María Abatilli dijo...

Cudriplégico de ilusiones, tus palabras harán la cura...
Regresará el aliento a buscar la mañana.
Placer leerte.
Alicia

Poiésis dijo...

El dolor pone a dieta las nubes, inundando nuestro silencio con el "refugio de claridades del poema". Un abrazo buen amigo.

Aglaia... dijo...

Cuanto sentimiento se aferra el corazon que ama aun en medio de la soledad...
Pasados que permanecen presente, abrazandonos, sacudiendonos hasta despertar y abrir heridas que comenzaban a cicatrizar.

Es hermoso tu escrito!

Un abrazo,
Aglaia

Blue dijo...

hermosa sinfonia que cautiva y deja notas de nostalgias.
abrazos

Blue

Lidia M. Domes dijo...

No sufras más, no es necesario...

Decreta el amor compartido, la plenitud, la alegría!!!

Un abrazo!

Lidia

Yeli dijo...

Mi amigo, qué intensidad en tus versos...
Te barzo desde Miami
Yeli

margret dijo...

Hermosa tristeza del amor desolado... Besos.

margret dijo...

Hermosa tristeza del amor desolado... Besos.

Poiésis dijo...

Feliz Navidad buen amigo, que Dios siga llevándote en sus brazos siempre. Un abrazo inmenso.